Papa Francisco culmina gira por Asia y Oceanía con una visita histórica a Singapur

El papa Francisco celebró este jueves una misa para unos 50 000 fieles en Sport hub de Singapur, uno de los centros deportivos más tecnológicos del mundo, y en el país en el que destacan, dijo, sus grandes y audaces arquitecturas, lo que le inspiró a explicar que detrás de cualquier obra lo importante es el amor que construye.

En su homilía, el Santo Padre reflexionó sobre una frase extraída de la primera Carta de San Pablo a los Corintios que dice así: «El conocimiento llena de orgullo, mientras que el amor edifica». El Sumpo Pontífice, inspirado en las grandes y osadas arquitecturas que caracterizan a Singapur recordó que, no está en primer lugar, como muchos piensan, el dinero, ni la técnica, ni siquiera la ingeniería, sino “el amor que construye” y explicó que, aunque “alguno pudiera pensar que se trata de una afirmación ingenua, si lo reflexionamos detenidamente, no es así”:

“Queridos hermanos y hermanas, si algo bueno existe y permanece en este mundo, es sólo porque, en múltiples y variadas circunstancias, el amor ha prevalecido sobre el odio, la solidaridad sobre la indiferencia, la generosidad sobre el egoísmo. Si no fuera por eso, aquí nadie habría podido hacer crecer una metrópolis tan grande”.

El Pontífice después reflexionó sobre una frase que pronunció san Juan Pablo II con ocasión de su visita a esta tierra en 1986: “el amor se caracteriza por un profundo respeto a todos los hombres, independientemente de su raza, de su credo o de cualquier aspecto que les pudiera hacer diferentes de nosotros”.

“Unas palabras importantes para nosotros porque, más allá de lo maravillados que nos sentimos ante las obras creadas por el hombre, nos recuerda que hay una maravilla todavía más grande, que hay que abrazar con admiración y respeto aún mayores. Se trata de los hermanos y hermanas que encontramos cada día en nuestro camino, sin preferencias ni diferencias”.

Por último, el Papa afirma que el amor que Dios nos invita a practicar, actúa de este modo: “responde generosamente a las necesidades de los pobres, se caracteriza por la piedad hacia los que sufren, está dispuesto a ofrecer hospitalidad, es fiel en los momentos difíciles, está siempre dispuesto a perdonar, a esperar”, hasta el punto “de corresponder con una bendición a una blasfemia, esta es la esencia del Evangelio”.

El viaje más extenso

A sus 87 años, el pasado 2 de septiembre, el Sucesor de Pedro se embarcó en un recorrido de 11 días por cuatro naciones de Asia y Oceanía, el viaje apostólico más largo desde que inició su pontificado, en 2013. El propósito, según señala France 24, ha sido afianzar la conexión con la comunidad católica en esos territorios, subrayar la armonía entre las diversas religiones y abordar asuntos como la crisis climática y la resolución de conflictos. 

El viaje comenzó en Indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo (89,4% del total), prosiguió en  Papúa Nueva Guinea -su primera visita a Oceanía- y luego en Timor Oriental.

En ese último país, donde cerca del 95 % de su población es católica, el pontífice enfrentó uno de los casos más difíciles para la iglesia, pues en los últimos años se han conocido acusaciones de pederastia y otras agresiones sexuales por parte del obispo y premio nobel de la paz de 1996, Carlos Ximenes Belo. 

En Timor Oriental estuvo desde el lunes 9 hasta el miércoles 11 de septiembre (hora local). El Pontífice se reunió con los jóvenes del país. Durante el encuentro, el Santo Padre le pidió a los jóvenes que “hagan lío” y “respeten y escuchen a los ancianos”.

El cierre de la gira se realizó en la ciudad-Estado de Singapur, en la primera visita de un jefe de la Iglesia católica desde 1986.

A diferencia de Timor Oriental, cuya población es en un 98% católica, Singapur es un país mayoritariamente budista, donde el cristianismo es la segunda religión más practicada, con la Iglesia Católica como la predominante, según información oficial. 

Además de abordar la armonía entre las religiones, la solidaridad con los más pobres y el desarrollo económico con un enfoque ético, la agenda del papa subrayó los efectos del calentamiento global en una región donde los desastres naturales han amenazado el bienestar de sus habitantes.

Con información de France 24, Vatican News, AFP y Deutsche Welle