A 18 años de la beatificación de la madre Candelaria de San José, las Hermanas Carmelitas de Madre Candelaria continúan impulsando su proceso de canonización, al tiempo que señalan que se encuentran en la búsqueda de un segundo presunto milagro de Dios, bajo la intercesión divina de esta religiosa venezolana.
«Necesitamos un milagro, comprobado por la Santa Sede, en Roma, que indique que hubo una intercesión milagrosa de la Madre Candelaria, ante Dios, a favor de una persona», señaló Madre Luisa Córdiva, Superiora General de dicha congregación. Explicó que por tal razón, están trabajando en la promoción de la santidad en Venezuela y en la propagación de la vida y obra de la segunda beata del país.
«Ese impulso de nuestros dos primeros santos venezolanos, José Gregorio Hernández y Madre Carmen Rendiles, ha sido también un fuerte impulso para los Siervos de Dios y los beatos. Ha ayudado mucho porque ha evidenciado que sí han santidad en Venezuela», agregó la Madre Córdova.
La canonización es el paso que permite a una persona ser reconocida oficialmente como santa por la Iglesia católica. Para alcanzar esa condición, el derecho canónico exige la comprobación de un segundo milagro ocurrido después de la beatificación.
En el caso de la madre Candelaria, el primer milagro reconocido por el Vaticano ocurrió en 1995. Rafaela Meza enfrentaba un embarazo de alto riesgo debido a una preeclampsia severa cuando un ecosonograma indicó la ausencia de signos vitales en el feto.
De acuerdo con la documentación presentada durante el proceso de beatificación, la mujer oró ante una estampa de la madre Candelaria que le entregó una religiosa. Tiempo después, el equipo médico constató que el bebé seguía con vida, un hecho que no encontró explicación científica y que posteriormente fue reconocido por la Iglesia como un milagro atribuido a la intercesión de la beata.
«Actualmente no hay ningún milagro en estudio. Al menos, el año que he estado al frente de la Vicepostulación, he recibido siete casos», señaló por su parte la Hna. Mariangelly Ramírez, Vicepostuladora de la Causa de Canonización de Madre Candelaria.
La beata venezolana, que lleva el nombre Susana Paz-Castillo Ramírez, fue beatificada en abril de 2008, un reconocimiento que la convirtió en la segunda mujer venezolana en alcanzar ese grado dentro de la Iglesia católica. La primera fue la también beata Madre María de San José.
Una obra que continúa a través de la congregación
Las Hermanas Carmelitas señalaron que la labor iniciada por la madre Candelaria permanece activa mediante instituciones educativas, hogares de atención social y espacios de acompañamiento para comunidades vulnerables.
En Caracas, la congregación administra la Casa Hogar de Niñas de La Pastora, el colegio Nuestra Señora del Carmen y la Casa Generalicia, en La Campiña. Además, mantiene presencia en estados como Mérida, Táchira y Sucre, así como en proyectos de asistencia fuera de Venezuela.
Las religiosas resaltaron que la trayectoria de la beata constituye un ejemplo de servicio al prójimo y una referencia para quienes desarrollan labores sociales y pastorales en el país.

Las Hermanas Carmelitas actualmente se encuentran recolectando testimonios y posibles casos médicos inexplicables entre sus devotos para presentarlos ante el Vaticano, por lo que reiteraron su invitación a los fieles a conocer la vida de la religiosa venezolana y a acompañar con la oración el proceso que podría conducir a su canonización en los próximos años.
