Hermanas Franciscanas de la Inmaculada celebran 70 años de presencia evangelizadora en Venezuela

El 10 de enero de 1955, inspiradas por la Madre Francisca Pascual Doménech, llegaron las primeras Hermanas Franciscanas de la Inmaculada a Venezuela, donde asumieron la responsabilidad de dirigir la Escuela Taller de Sordos, en Los Chorros, hoy Centro de Educación Especial Juan Pablo Bonet. En este centro, la filosofía de enseñanza fue hacer siempre el bien y tener el objetivo de inclusión con las personas de capacidades especiales para ayudarlas a desarrollar sus habilidades y encontrar un espacio laboral en la sociedad. 

Posteriormente, su misión las llevó a fundar la Casa Hogar de Niñas Ciegas de El Junquito para impartir las enseñanzas evangélicas a las adolescentes invidentes de esta zona de Caracas, junto al Centro Educacional de Invidentes Francisco de Asís, que luego se extendió a los videntes y demás habitantes de la comunidad con talleres formativos y de capacitación.

El trabajo pastoral de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada se propagó con el Centro de Capacitación Madre Francisca en Tabay, estado Mérida, y con la atención de los enfermos de lepra en el estado Zulia.

Misa de agradecimiento

El pasado sábado 26 de abril se celebró una Eucaristía para dar gracias a Dios por los 70 años de presencia evangelizadora de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada en Venezuela. La misa estuvo presidida por el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, y concelebrada por sacerdotes religiosos del clero caraqueño.

La actividad religiosa estuvo acompañada por testimonios de vida de los estudiantes del centro de capacitación, quienes agradecieron a las Hermanas por todo el trabajo fecundo en el país y por los logros que ellos han alcanzado gracias a sus enseñanzas.

José Alejo Benítez – Prensa Arquidiócesis de Caracas