El 7 de diciembre la hermana Yaneth Vásquez realizó su profesión perpetua en la Congregación Misioneras del Divino Maestro, en una misa presidida por monseñor Raúl Biord en la parroquia la Asunción del 23 de Enero, ante una feligresía que pidió a Dios por el aumento y la perseverancia de las vocaciones a la vida consagrada y religiosa.

La hermana Yaneth Vásquez se sintió emocionada y agradecida con Dios ante este don que pondrá al servicio de los más necesitados, en una consagración por amor a Jesucristo en donación total para educar a los pobres y a las personas más vulneradas de la sociedad


La Congregación Misioneras del Divino Maestro es una orden religiosa fundada en España en 1944-1945, dedicada a la educación cristiana de los pobres y la evangelización desde la escuela, haciendo presente a Jesús y su amor en el mundo.
Viven el carisma de sus fundadores, Francisco Blanco Nájera y Soledad Rodríguez Pérez, como un instituto de vida apostólica, colaborando en la misión divina de Cristo. Su carisma se vive en dos ramas: las Hermanas Misioneras y los Cooperadores Seglares, compartiendo la misma misión y espíritu.

Según el Catecismo y la doctrina católica, los votos perpetuos en una congregación religiosa son promesas solemnes, públicas y definitivas hechas a Dios, que implican una entrega total de por vida a través de los consejos evangélicos: pobreza, castidad y obediencia, consagrando al religioso completamente al servicio de Dios y la Iglesia, siguiendo el ejemplo de Cristo. Estos votos se hacen de manera irrevocable, representando una actualización y concreción de la consagración bautismal, y son un signo de amor radical y un compromiso de por vida para alcanzar la santidad.

Fuente: José Alejo Benítez – Prensa Arquidiócesis de Caracas

Fotografías: Emily Echegaray – Prensa Arquidiócesis de Caracas