COMUNICADO DEL CONSEJO PRESBITERALEN REPRESENTACIÓN DEL CLERO DE CARACAS

“Que todos sean uno” (Jn 17,21)

El Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Caracas, luego de una amplia consulta a los párrocos y sacerdotes de nuestra Iglesia caraqueña, desea expresar a las comunidades eclesiales, a los hombres y mujeres de buena voluntad y a la opinión pública en general, nuestra adhesión a la persona y ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo, arzobispo de Caracas, y reafirmar nuestra unidad en torno a su misión pastoral.

Recibimos con profunda gratitud las recientes palabras del Papa León XIV, quien con mirada paternal ha puesto nuevamente su corazón en Venezuela. Su llamado al diálogo, a la justicia y a la paz guía nuestra labor evangelizadora. El Santo Padre nos invita a no desfallecer en la construcción de una cultura del encuentro, recordándonos que el servicio a los más vulnerables es la prioridad absoluta de la Iglesia, de ahí su papel de mediadora en las situaciones en que se requiera, incluso las más desafiantes.

En este espíritu, manifestamos nuestro apoyo al arzobispo de Caracas. Reconocemos en él a un pastor entregado plenamente al servicio de su grey, cercano a los sacerdotes, cuya sencillez, preparación intelectual y dedicación incansable han contribuido al fortalecimiento de nuestra Iglesia local, dando continuidad a la obra de sus predecesores.

Lamentamos profundamente algunos señalamientos que pretenden empañar la integridad de nuestro arzobispo y de su ministerio pastoral, generando inquietud, confusión y sufrimiento en muchos fieles. Como clero caraqueño, rechazamos toda narrativa que intente generar divisiones internas o fracturar la confianza entre el pastor y su pueblo. Ante esta situación, nuestra respuesta es el anuncio coherente del Evangelio, dando testimonio de aquella unidad fraterna que nace de la verdad y el amor a Jesucristo.

En comunión con nuestro arzobispo, nos hacemos eco del clamor de nuestro pueblo al deplorar toda vulneración de la dignidad humana, las detenciones arbitrarias y cualquier ejercicio del poder que se aleje del bien común. Como pastores, urgimos al restablecimiento de la justicia, la plena libertad de quienes sufren el cautiverio por sus convicciones políticas y la reparación debida a las familias que han padecido el dolor de la exclusión o la violencia. La Iglesia, fiel a su misión, no puede guardar silencio ante lo que despoja de paz y esperanza a nuestros hermanos. Reafirmamos que no existe un diálogo fecundo sin el reconocimiento sagrado de la dignidad del otro y el cese de toda incertidumbre sobre el futuro de la nación.

Hoy más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso como pastores, acompañando al pueblo de Dios y trabajando por una Venezuela donde la reconciliación, la concordia y la justicia plena sean posible. Hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad a construir juntos un país donde cada ciudadano tenga un lugar digno, fundamentado en el respeto mutuo y el reconocimiento de nuestras diferencias como una riqueza y no como un motivo para el enfrentamiento.

Exhortamos a todo el Pueblo de Dios a intensificar la oración por nuestra Iglesia de Caracas, por la persona y el ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo, por quienes se sienten heridos o confundidos por tales situaciones, y por la paz del país, para que el Espíritu Santo nos conceda sabiduría, serenidad y unidad.

Pedimos a Nuestra Señora de Coromoto que interceda por nosotros.

Dado en Caracas, a los 24 días del mes de enero de 2026, memoria de San Francisco de Sales

El Consejo Presbiteral en representación del Clero de Caracas