COMUNICADO DE LA ARQUIDIÓCESIS DE CARACAS

20 enero, 2026

A través de nuestra historia republicana, los Obispos de Venezuela hemos tenido la misión de la intermediación para lograr el acceso a la justicia o la liberación de los privados de libertad por causa de su posición o pensamiento político.

Comprendemos el dolor de la Sra. Mariana González de Tudares y apoyamos su petición por la liberación de su esposo. En el arzobispado de Caracas, hemos mantenido y mantenemos las puertas abiertas para recibir a todos los que lo soliciten. En ningún momento, se ha realizado en la arquidiócesis ninguna “extorsión” o presión a familiares de detenidos ni a nadie. Hemos atendido a numerosos familiares de presos políticos a quienes se ha acompañado pastoralmente, sin ningún interés más que procurar su bien.

La Iglesia Católica, por naturaleza y vocación, ha sido y seguirá siendo una instancia de mediación, diálogo y encuentro. Entre nuestros principales compromisos, en sintonía con la Doctrina Social de la Iglesia, está el velar por la dignidad humana y la libertad de quienes sufren prisión o detención injusta, abogando por su libertad plena tal como los Obispos de Venezuela lo hemos solicitado en numerosas ocasiones.

Compartimos el dolor de los detenidos y de sus familiares, los acompañamos desde diferentes instancias eclesiales. Reiteramos nuestra voluntad inquebrantable de seguir siendo puentes en medio de las dificultades y nuestro compromiso de seguir solicitando la liberación de los presos por motivos políticos, y animamos a todos, como nos lo ha pedido el Papa León XIV, “para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia” en el respeto a la libertad, la verdad y la justicia.

Mons. Raúl Biord Castillo

Arzobispo Metropolitano de Caracas

Caracas, 20 de enero de 2026.