SANTA ANGELA MERICI, FUNDADORA DE LAS URSULINAS

Publicado por: Oficina de Prensa Arquidiócesis de Caracas el Lunes 27/01/2020

El 27 de enero la Iglesia universal recuerda la memoria de Santa Ángela Merici, fundadora de la congregación de las Ursulinas.

 

Ángela nació en una localidad cerca de Brescia al norte de Italia, entre los años 1470. Quedó huerfana a la edad de 10 años, por lo que tuvo que mudarse junto a sus hermanos a la casa de su tio, un hombre de buena posición económica. Su hermana mayor falleció de manera sorpresiva, pero a Ángela solo le preocupaba que habia muerto sin los sacramentos. Tanto fue esta preocupación, que un día se le apareció la Virgen María.

 

A los 13 años ingresó a la orden terciaria de las franciscanas, donde vivió en la mayor austeridad, pues no se consideraba digna ni siquiera de tener una cama, así como el mismo Jesús ni siquiera tenía donde descansar.

 

Cuando Ángela tenía 20 años muere su tio, por lo que tuvo que regresar a su tierra natal donde se dedicó a impartir catequesis a los mas pobres. En una ocasión viajó a Tierra Santa, y en Creta perdió la visión, pero gracias a su gran fe, recobró la vista al llegar nuevamente al sitio donde la perdió

 

En el año 1525 visitó al Papa Clemente VII, quien le pidió que se hiciera cargo de un grupo de enfermeras. Pero Ángela le había visitado para contarle sobre una visión que tuvo de unas doncellas que encendían el cielo con una escalera de luz, y a su vez estas doncellas estaban acompañadas por ángeles que tocaban una dulce melodía con sus arpas, pero en un momento todo cesó, y Jesús la llamó por su nombre para pedirle que creara una sociedad de mujeres.

 

Santa Ángela obtuvo la aprobación pontificia para la creación de esta comunidad, que encomienda al patrocinio de Santa Úrsula, quien anteriormente se le había aparecido en un sueño. El 25 de noviembre de 1535, Ángela junto a 28 jóvenes, reunidas en la iglesia de San Afra en Brescia se unen ante Dios para iniciar este camino de comunidad, en servicio de la educación de las niñas pobres.

 

Esta compañía no usaba hábito, no hacía vida de clausura, no profesaban votos. Solo se dedicaban a la educación de las jóvenes. Se organizaron como Congregación en el año 1565.

 

Santa Ángela fallece en 1540, sin poder ver la expansión de su comunidad. Pero por su fama de piadosa, amable y paciente, haría una norma en la congregación.

 

Sus últimas palabras antes de entrar a la Casa del Padre fue el nombre de Jesús y un rayo de luz se posó sobre ella. En 1568 San Carlos Borromeo influiría en la expansión de la Ursulinas por Italia.