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Palmeros por Devoción

Publicado por: Oficina de Prensa de la Arquidiócesis de Caracas el Miercoles 10/04/2019

Los Palmeros de Chacao son una tradición que por generaciones ha ido ganando terreno dentro de las costumbres propias del pueblo caraqueño, entorno a la Semana Santa. Son esos hombres que año tras año, gracias a su devoción y fe, suben hasta el Ávila para cultivar las palmas que traerán hasta la parroquia San José de Chacao, para ser distribuidas a los fieles que asisten a la celebración del Domingo de Ramos.

El Sr. Oswaldo Otaiza de la comunidad de El Pedregal, quien es Palmero desde hace varias décadas, nos concedió la entrevista que presentamos a continuación.

1- ¿Cómo inició esta tradición?

La tradición de los palmeros data de más de 200 años, según recoge la historia, desde la época del padre Mohedano, cuando la ciudad de Caracas se vio azotada por una peste y el padre realizó una promesa a nuestro Señor Jesucristo y decidieron enviar a los peones de las haciendas a buscar la palma para traerla el Domingo de Ramos.

2- ¿Desde cuándo se realiza esta actividad?

Tiene más de 200 años, casualmente este año celebramos la recuperación de la procesión como tal, ya que duró en la década del 70’-80’ interrumpida por más de 10 años, hace 25 años en 1994 se retomó lo que es la procesión de la bajada de los palmeros.


3-¿En qué consiste ser un “palmero”?

Ser Palmero, consiste en tratar de mantener viva no sólo la fe, sino también la tradición, ese legado ancestral que nos han dejado nuestros abuelos, nuestros padres, nuestros familiares, de subir al Ávila y poder internado en la montaña buscar y podar la palma que luego será traída en procesión siempre el sábado antes del Domingo de Ramos. Esa tradición obliga a que el Palmero tenga un compromiso no solamente con su familia sino con los valores religiosos. Evidentemente a lo largo de los años el Palmero se ha tenido que hacer de muchos conocimientos ecológicos, sobre flora y fauna en la montaña, sobre la organización e inclusive del manejo de incendios forestales.  Por eso este año Dios mediante estamos esperando ser proclamados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en buenas prácticas.

4- ¿Cómo viven esta tradición?

La tradición se vive desde el mismo momento que termina la Semana Santa. Ya luego de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo comienzan los preparativos para el próximo año. Lo que la gente observa con más contundencia es la bajada, pero en todo el año los palmeros tienen actividades ligadas a todo el tema de la siembra y botánica; se cuentan con tres viveros, uno en la Castellana, municipio Chacao, y dos viveros en la montaña cerca de la zona del hotel Humboldt.

5- ¿Desde cuándo es parte de esta tradición?

Yo soy una persona próxima a los 50 años, tengo más de 40 años en la tradición. Me llevó mi padre y hoy día cuento con mi hijo de 18 años y lo llevo desde los 11 años para mantener el legado familiar.

6- ¿Alguna anécdota en esta labor?

Contar anécdotas sería un largo historial, pero si nos han pasado cosas en la montaña que particularmente yo he valorado como un hecho de fe y bendición, el que uno de nuestros muchachos más jóvenes que subimos para el entrenamiento, la enseñanza, se nos cayó de una palma, que de no haber sido por el favor de Dios ese muchacho estuviera muerto.

Casualmente ese mismo año no sólo le pasó eso, sino que internado hacía una zona donde hay bastantes manantiales de agua, los muchachos se internaron con la compañía de otro de los adultos para buscar más palmas y la gran sorpresa para nosotros fue ver cuando el muchacho venía con una culebra enrollada en la mano; él pensaba que era una culebra bebé, que era un juego, pero resulta que lo que tenía enrollado en la mano era una mapanare. Gracias a Dios por la experiencia de nosotros pudimos solventar la situación y bueno evidentemente digo que si ese muchacho no hubiera estado protegido por Dios quizás hubiese fallecido. A raíz de esa situación el grupo ha mantenido año tras año un enlace con una asociación civil llamada “Serpientes de Venezuela” y hemos podido dar cursos preventivos para casos de emergencia.

7- ¿Es una labor hecha sólo por tradición o por fe?

Todo lo que concierne a los Palmeros tiene que ver con la fe, porque es solamente el impuso de Dios el que nos motiva y nos llena de fuerza y nos permite cumplir con ese esfuerzo de caminar a veces hasta más de 6 horas en la montaña para la búsqueda de la palma.

8- ¿Cómo es la preparación para subir al Ávila?

Arranca desde ya el final de Semana Santa y lleva toda una logística que, en los dos últimos años, se ha visto trastocada por el tema económico, donde muchas de las cosas que por priorización se van dejando atrás; pero el Palmero hace el esfuerzo y trata no solamente de ir a la montaña y pernoctar sino de cubrir lo que necesita.

9- ¿Cómo proceden para iniciar la jornada?

Inicia el Domingo previo al Domingo de Ramos. Ese domingo se ha realizado tradicionalmente una Misa denominada, Misa de Envío en la parroquia San José de Chacao, donde todos los palmeros asisten a cumplir no sólo con la Eucaristía, sino a recibir la bendición para ser enviados como misionero a la montaña.

10- ¿Cuánto tiempo tardan en las labores en el Ávila?

Inician desde el miércoles que se activa el permiso para el acceso a la montaña a las 6 de la mañana y terminan el sábado a las 11am cuando empieza la procesión hasta la parroquia San José de Chacao para la entrega de las palmas a la parroquia.

11- ¿Cómo afrontan su labor este año con toda la situación que atraviesa el país?

Este año ha sido muy pero muy difícil porque en mi grupo hay más de 14 jóvenes y niños y ellos no tienen el dinero para cubrir las necesidades. Son 4 días en la montaña y al menos 12 comidas que hay que preparar y toda una logística que implica gasto lo cual nos impacta pero gracias a Dios y la colaboración de muchos, hace posible que la tradición se efectúe.